El Sorteo de Navidad

Si hay un sorteo que se diferencia claramente del resto, es el que corresponde a la venta de la Lotería de Navidad, este fenómeno se vive desde mucho antes que el 25 de diciembre, es más los números comienzan a venderse con seis meses de anticipación.

Cada décimo muchas veces se convierte en un objeto de regalo o intercambio, y esto se debe no solo al premio sino por sobretodas las cosas a la esperanza que el décimo genera.

Este sorteo también resulta muy especial para la Red de Ventas. Muchos meses de trabajo y muchas gestiones son necesarias para que los décimos puedan llegar a la mayor cantidad de manos españolas en los distintos puntos del país.

De esta forma si bien el Sorteo de Navidad es un gran ingreso para los Puntos de Venta también implica una gran responsabilidad para no dejar de lado las expectativas de los colegios, peñas, cofradías y empresas.

Pero no todo es trabajo, está también la consolidación de la relación de los clientes con sus Puntos de Venta. Dicha relación se refuerza por la confianza que pone el apostador y por las gestiones que realizan las distintas administraciones para tratar de conseguir los números deseados por los clientes.

Durante el mes de julio se comienzan a repartir los décimos en las distintas Administraciones, desde ese momento varios sitios colocan el clásico cartel “Ya a la venta Lotería de Navidad”. La empresas encuentran aquí una oportunidad de brindar un presente a sus empleados y aquellos aficionados a un número particular comienzan las gestiones para hacerse con el mismo.

El resto de los españoles esperan a octubre para realizar la compra de su décimo. Es desde momento en que la labor en los Puntos de Venta se incrementa.

Durante todos esos meses los billetes realizan un importante periplo antes de caer en las manos de sus definitivos propietarios. Esto se debe a que muchas veces el número es comprado a miles de kilómetros de su destino original por lo que luego de hacer los contactos pertinentes el billete cambia de localidad.

De esta forma muchos han sido los casos en los que una persona cuenta en su poder por unos días con el billete ganador el cual luego se aleja de sus manos para llenar de felicidad a otro aficionado.

El “no quedarse afuera” o el “por las dudas” son algunas de las razones que han hecho ricos a muchos españoles que compran su billete o participación evitando así ser un mero espectador a la hora del festejo.

En resumen es el Sorteo de Navidad un evento que cambia la vida de los apostantes que son favorecidos y renueva la ilusión de los que año a año aún le esperan.