Los Niños de la Suerte

Año tras año los españoles se levantan el 22 de Diciembre y encienden la radio o la televisión para escucharlas las voces de los niños del Colegio San Ildefonso con la esperanza de escuchar como la fortuna golpea a sus puertas.

Es este colegio una de las instituciones más antigua de la ciudad, su historia comienza unos quinientos años atrás y sus actividades siempre han sido muy extensas, destacándose la acogida, educación y colocación de madrileños huérfanos, así como la celebración de liturgias, fiestas públicas y otros eventos.

Pero son los sorteos de la Lotería, los que actúan como buque insignia de la institución. Desde el 9 de marzo de 1771 los niños de San Ildefonso vienen tomando parte de los sorteos. La explicación más lógica podría ser la proximidad de las oficinas de ambas instituciones.

Es entonces que ya van más de dos siglos que los escolares de San Ildefonso cantan los números de la lotería, aunque nada se compara con los sorteos de Navidad, puesto que la foto del niño que canta el premio mayor aparece en los periódicos y es objeto de entrevistas, además de por supuesto algún donativo por  parte del afortunado ganador.

El convenio del colegio con el Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado incluye la subvención de cualquier carrera universitaria por parte de este organismo para aquellos alumnos que no cuenten con medios económicos para cursarla.

Pero no todos los alumnos pueden participar en el sorteo, para ello previamente se selecciona a aquellos niños con buen timbre de voz y pronunciación clara. Posteriormente se los ejercita tanto en el timbre de voz, en la pronunciación, la velocidad de lectura, y el manejo de las bolas de los sorteos.

Un total de 24 alumnos, formaban parte de cada sorteo, divididos en grupos de cuatro en cada tabla. Con la llegada de los sorteos modernos la participación se redujo a 20 niños, de los cuales uno dirige los movimientos de sus compañeros en lo relativo a extracciones de bolas, exhibiciones de placas, etc.

Sin duda estos niños se han ganado el cariño de toda España, cosa que queda demostrado en los viajes a las distintas poblaciones cuando se celebran los sorteos.

Por tanto más allá de los avances de la tecnología resulta impensado, no encontrarse cada 22 de diciembre con uno de los niños de San Ildefonso y esperar que de una buena vez su vos les acerque la felicidad.